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Arriba en la cordillera: historia de una canción urgente de Patricio Manns

por · Septiembre de 2021

Disparado por sus historias de viajes y una chuica de vino, el tema más conocido del fallecido cantautor chileno fue escrito durante un encierro por la noche.

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Patricio Manns (1937-2021) fue un hombre de muchos oficios y ocupaciones. Campesino, minero, camionero, errante, amigo de Violeta, aprendiz de periodista, cantor y sobre todo escritor; todo se detuvo, como le pasó a muchos chilenos, un martes de septiembre de 1973. 

En cosa de días mataron a Víctor Jara, apresaron a Ángel Parra y murió Pablo Neruda. 

Para Iván Patricio Eugenio Manns de Folliot vino el reino y el exilio, como le gustaba decir, al revés de Camus: pasó a ser un fugitivo, exiliado y hasta vocero del FPMR en Europa.

A horas de conocida la noticia de su muerte, sin duda lo sobrevivirán sus canciones. Una de ellas, “Arriba en la cordillera”, fue escrita cuando Manns dejó de ejercer los tantos oficios que tuvo, y se estableció en Santiago, como periodista del Canal 9 de la Universidad de Chile.

Ocupación de la que vivía cuando, a comienzos de 1965, se le acercaron los hijos de Violeta, Ángel e Isabel Parra, y el hombre de “Bandido” fue invitado a participar en el elenco estable de su carpa.

Manns había cantado en grupos de amigos, pero nunca en un escenario profesional. Y a diferencia de sus compañeros, que poco después se reforzarían con una figura como Víctor Jara, el hombre de Nacimiento tenía apenas seis canciones —según contó innumerables veces—, las que rellenaba en sus primeros shows con zambas argentinas.

Todo eso cambiaría notablemente, empujado sobre todo por un hecho clave: la apertura, en abril de 1965, de la Peña de los Parra y la aparición del productor musical Camilo Fernández.

Patricio Manns

Qué sabes de cordilleras

Si la Peña de los Parra era el universo donde la Nueva Canción Chilena brotaba a borbotones cada noche en el centro de Santiago, a pasos del cerro Santa Lucía, Patricio Manns era su cronista más agudo.

En ese ambiente de constante creación popular, Manns conoció al productor más importante de la época, Camilo Fernández, quien planeaba grabar a todos los músicos de la peña.

Como ejecutivo del sello Arena, Fernández le propuso hacer un disco. Quería potenciarlo como figura de la Nueva Canción Chilena. Sin embargo, el productor también tenía sus dudas.

A Fernández le parecía que el hombre de “Canto esclavo” no tenía repertorio suficiente. Ante las dudas, Manns le aseguró lo contrario y que en menos de un día volvería con algo entre manos.

Así lo relató al cronista José Miguel Varas: “Yo me fui a mi departamento con un chuico de vino, varios paquetes de cigarrillos y me encerré”.

—Con llave para que no entrara nadie —resaltó el propio Manns—.

Su inspiración lo llevó a evocar una de las historias aprendidas durante sus viajes. Junto a un grupo de arrieros cordilleranos, en la zona de Los Ángeles, uno de ellos le contó que su padre había muerto robando ganado en las faldas argentinas.

Venía de vuelta por el paso de Atacalco y los “guardias cordilleranos” le dispararon.

Manos a la obra, en apenas cuatro estrofas, con ritmo de huapango y en primera persona, Patricio Manns compuso esa noche “Arriba en la cordillera”.

Al día siguiente lo grabó con el apoyo de las voces de Los Cuatro Cuartos y dos integrantes de Las Cuatro Brujas.

Finalmente, apareció como un sencillo que acabaría siendo el disco más vendido del sello Demon en 1965. Un éxito popular y radial, transformado con la sombra de los años en una de las canciones emblemáticas de la música popular chilena.

“Era una locura: llegaba a mi casa, prendía la radio y ahí estaba la canción. Cambiaba el dial, y de nuevo. Yo ya estaba enfermo con la historia”, contó el propio Manns.

Entre mar y cordillera.

Al año siguiente, “Arriba en la cordillera” abrió su primer LP, Entre mar y la cordillera (1966), junto a otras diez canciones como “Bandido”, “En Lota la noche es brava” y “Los mares vacíos”.

Todas historias del hombre corriente, del campesino desarraigado y forajido o, como escribió él mismo, “para sacudir a aquellos que prosiguen durmiendo desdeñosamente luego de oír el grito que traspasa la noche como un estilete”.

Arriba en la cordillera: historia de una canción urgente de Patricio Manns

Sobre el autor:

Baltasar Daza

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