El pasto siempre es más verde del otro lado… lo meo

por · Octubre de 2012

El pasto siempre es más verde del otro lado… lo meo

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La importancia del diálogo, del debate y del conocimiento se han ido mermando conforme avanzan los años. Quizás por la globalización, la instantaneidad, las tan bulladas redes sociales. No lo sé, es difícil sindicar a un culpable directo. Pareciera ser que poco importa escuchar las impresiones o conceptos del otro y la salida más fácil es siempre la destrucción. La aniquilación gratuita. Invalidar. Agredir. Relativizar. Ignorar. Atacar.

Fiel reflejo de esto es el conocido “troll” de Internet; ese personaje que siempre busca el defecto, el error y es un bastión del término común a la hora de insultar.

Esto no deja de angustiarme, ya que se ha propagado como un virus a muchos campos de relevancia social. Una suerte de infección que impide el intercambio fructífero de ideas y la búsqueda de la solución.

Chile se ha tornado un país más agresivo e indolente. Se logra apreciar incluso en la desafección de la sociedad con la clase política y la poca credibilidad que tienen instituciones de suma relevancia para la construcción de la polis.
Es tan fácil ser cordial. Tan fácil poder defender un punto de vista con argumentos sólidos y con respeto, pero no, pareciera ser que hoy por hoy es mucho más rentable la ofensa gratuita y la crítica insustancial desde un cómodo sillón, esquivando siempre la posibilidad de mirar a los ojos y comenzar un debate con el fin de poder manifestar aristas diferentes y llegar a un punto común.

Creo que somos víctimas de una desconfianza generalizada en el ser humano y en sus infinitas capacidades. Estamos más preocupados de cuáles son las aplicaciones que trae el nuevo celular de moda, que de conocer los problemas de quiénes los usan.

Estamos insertos en el imperio del prejuicio y el narcisismo. Todos creen que el otro es una mierda y lo suyo es mejor. Si lo del otro es mejor, no se lo merece.

Tengo fe en las generaciones venideras. En la de los que hoy son niños, ya que están siendo educados bajo otros códigos más cercanos al respeto por su entorno. Desde el medio ambiente a las personas.

Por mientras, nosotros sigamos atacándonos. Tenemos varias opciones. Que porque le subieron el sueldo, que porque es hipster, porque no, porque ganó la U, porque perdió, porque “se vendió al sistema”, porque no sabe nada, porque es facho, porque es comunista, porque es rubia, porque dice “nadien”, porque es putero. Hay un sinfín de opciones.

Les doy una más: porque trabaja en la tele y se las da de columnista.

Nos leemos.

El pasto siempre es más verde del otro lado... lo meo

Sobre el autor:

Jean-Philippe Cretton (@jpcrettino)

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