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El rey del completo vegetariano

por · Septiembre de 2013

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Alejandro Guajardo tiene 46 años. Oriundo de Valparaíso, radicado en Santiago, en donde desde hace 13 que posee un carrito en Macul con Grecia, bautizado originalmente como La gloria del completo. Un carrito de completos como cualquier otro. Hasta que algo sucede. Guajardo, cercano a los estudiantes del Pedagógico y del campus Juan Gómez Millas, participa de las tokatas que hacen en los respectivos recintos y se da cuenta de un detalle: «había una necesidad, había mucha gente vegetariana que no tenía dónde comer», relata el momento exacto en que se gesta una idea. La opción más práctica es la de comenzar a preparar papapletos —una versión del completo en que la vienesa es reemplazada por papas fritas—, dado a que el alto costo de los embutidos de soya lo obligaría a vender a un precio impagable para los universitarios.

«Hasta que apareció la alternativa», recuerda. «Con gente que estaba fabricando productos vegetarianos llegamos a un consenso y me dieron un buen precio». Así, La gloria del completo, pasa a ser conocido como El carrito vegetariano, la opción salvadora de aquellos estudiantes que decidieron dejar la carne como un recuerdo o quienes buscan variar su alimentación.

lista-de-preciosGuajardo, que comparte la propiedad del negocio con su mujer Elsa, se encuentra tras el carrito, algunas veces acompañado por algún amigo que le ayuda a preparar el pan, freír sopaipillas y arrollados de primavera y atender a los clientes. Otras no. Pero siempre está ahí, con la atención más afectuosa, preguntando si es primera vez que compras, si eres vegetariano y recordando que busques el fanpage de Carrito Vegetariano en Facebook. La gracia son los precios: a solo unos metros del McDonalds y a un costado de un mall, Guajardo ofrece completos, italianos, choripanes, hamburguesas y arrollados de primavera, entre otros, en opción vegetariana y tradicional, aparte de vender mortadela, jamón y vienesas para vegetarianos y queques veganos, todo entre los 100 y 900 pesos. «Al principio me costó y cometí errores, porque no conocía este rubro» puntualiza. «Mis hijas son vegetarianas, por ejemplo, y con el tiempo he ido aprendiendo a no mezclar las vienesas, a poner las vegetarianas al lado izquierdo y las normales al lado derecho para no confundirme».

«Cuando comencé con esto, el año pasado, me pusieron un reclamo por Internet», cuenta el comerciante, a modo de anécdota. «Me criticaban el que yo vendiera las dos cosas pero si yo vendiera puro vegetariano no me daría» se lamenta. «Conversé con mucha gente y creo que el 99% me apoyó, porque lo que quiero hacer es darles una alternativa que no van a encontrar en otra parte».

Desde antes del mediodía, hasta cerca de las 21 horas, el carrito vende un promedio de 200 completos, de ellos solo 30 son vegetarianos. El público fiel son transeúntes, vecinos, estudiantes universitarios y secundarios, quienes se aglomeran para disfrutar las delicias del sector.

Pero además, Guajardo es un particular emprendedor. Facebook le ha permitido vender productos vegetarianos congelados de forma directa a consumidores pero también a restaurantes. «De aquí a septiembre pretendo hacer un supermercado (online) dedicado solamente a vegetarianos y veganos» explica motivado. «La idea sería contactar a mucha gente que fabrique poquitas cosas y juntarlos a todos en un catálogo, estoy juntando capital, me falta un poco, pero por sobretodo estoy buscando un socio», enfatiza.

Como buen comerciante, conoce a sus clientes, los saluda atentamente y a algunos, de costumbre, ya identifica como vegetarianos. Acuden a él a comprarle los congelados. «Yo he bajado mis dosis de carne, también» reconoce. «Me he informado del tema del maltrato animal, por mis hijas, he leído y he visto reportajes, entonces al final uno termina comiendo con culpa, además estos productos (vegetales) son ricos también».

// Fotos: Daniel Labbé.

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El rey del completo vegetariano

Sobre el autor:

Daniel Hidalgo (@dan_hidalgo). Publicó los libros Barrio Miseria 221 (2009) y Canciones punk para señoritas autodestructivas (2011).

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