Music Bank Chile en cinco escalas

por · Noviembre de 2012

Music Bank Chile en cinco escalas

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Cómo un festival de pop coreano comenzó con la proyección de los saludos de sus bandas en la pantalla gigante del Paseo Ahumada y terminó con un desfile de la armada surcoreana en Viña del Mar, varias chicas detenidas y coreanos con la ropa rasgada.

// Por: Daniela Romero S. • Fotos: Mundo LG.

Como periodista y también fan del Kpop seguí el Music Bank Chile desde la primera línea, cuando anunciaron que uno de los mayores festivales del género se llevaría acabo en Chile, con Super Junior, MBLAQ, CNBlue, Davichi, Rania y After School.

La invasión coreana ya se había dejado sentir fuerte este año con la llegada de JYJ, y ahora se confirmaba su popularidad en Viña del Mar, llenando la Quinta Vergara. Y es que el fenómeno de PSY con su mundialmente famoso Gangnam Style es solo la guinda de la torta del poderío de este género en nuestro país.

A partir de septiembre las fans del Kpop comenzaron a gritar ya que no era uno sino seis grupos grandes los que venían por primera vez hasta América Latina desatando la histeria y los llantos, no solo de las chilenas, sino también de miles de fans latinas que volaron a nuestro país solo para este concierto.

La producción de Noix y Bizarro estuvieron anunciando de a poco la información del concierto, generando aún más expectativas, hasta que una semana antes realizaron un pre evento en el Paseo Ahumada utilizando nada menos que la pantalla gigante (de los partidos de la Selección) para entregar los saludos de los grupos y algunos de sus hits más conocidos.

Escala uno: Paseo Ahumada

Para la sorpresa de muchos llegaron más de 2000 personas hasta la esquina de Ahumada con Moneda solo para ver un video que fácilmente podían reproducir en Youtube: no aparecían ni siquiera los cantantes de carne y hueso y ya había niñas llorando, literalmente, de felicidad. Este fue claramente el primer indicio de lo que sucedería en la Quinta Vergara. El centro de Santiago estaba paralizado desde las 5pm con miles de chicos y teenagers disfrazados de sus cantantes favoritos, haciendo covers de los mejores hits, utilizando los colores de sus grupos, iluminando el centro con los “lightsticks” y cargando carteles gigantes tanto en español como en coreano.

A las 7:59 cual año nuevo se empezaba un conteo para que comenzaran la transmisión de los saludos de ídolos asiáticos a sus fans chilenas. Un grito general que se escuchó por toda la ciudad anunciaba el inicio de la transmisión y la llegada del festival de Kpop a Chile. Primero, se mostraba un video musical, seguido del saludo y luego otro video, así sucesivamente con todos los grupos, finalizando la transmisión a las 9:30 aprox.

Conversando con los fans, muchos comentaron la emoción que sentían y que aunque fuera un video ellos querían mostrar el apoyo incondicional a sus ídolos, tenían las entradas compradas desde el comienzo y los mismos carteles y lienzos que llevarían al aeropuerto para recibirlos.

Dos: aeropuerto

Solo eran rumores entre fans sobre cuándo y a qué hora llegarían los grupos a Chile, por lo que ya había fanáticos alojando en el aeropuerto desde el miércoles previo a la llegada de las bandas. Nadie se quería perder el arribo de sus ídolos y apoyarlos en todo momento.

El primer fan club que se divisaba eran las ELFs, fans de Super Junior, que juntaron a todos los fan clubs chilenos en uno oficial para hacer su apoyo aún mayor. Se extendía un gran lienzo azul que estaba escrito en coreano esperando la llegada de estos chicos. Sin embargo, los otros fan clubs no se quedaban atrás, las fans de MBLAQ tenían un lienzo negro similar felicitando al grupo incluso por su aniversario, las fans de CNblue y After School también se dejaron sentir.

Debido al enorme asecho a los coreanos, Carabineros tuvo que intervenir y utilizar vallas y extra seguridad contra todos sus pronósticos. A las 6:30 de la mañana los primeros en llegar fueron CNBlue y MBLAQ, haciendo que las fans se aglomeraran y corrieran desesperadas para poder obtener alguna foto o mirada de ellos, sin importarles las pocas horas de sueño. Sin embargo, un momento de decepción fue cuando las fans de CNBlue notaron que uno de sus integrantes, Jung Shin, debido a su apretado horario no había venido con el grupo.

Luego, como a las 11:30 am llegaron los otros grupos generando la misma reacción. Y al igual que antes muchas fans de Super Junior quedaron desoladas al notar que, no solo no venía el líder del grupo, sino que no venía uno de los chicos más esperados: Siwon, aunque sintieron un poco de alivio a enterarse que otro de sus integrantes, Kyuhyun, que tampoco había llegado, lo haría en otro vuelo más tarde.

Los pobres coreanitos estaban más que impresionados y en shock, ya que nunca habían estado en un país con fans que reaccionaran con tanta “pasión” por decir lo menos. Agarrones, gritos, llantos, miles de flashes, los obligaron a entrar rápidamente a las vans para irse directo a Viña del Mar.

Tres: Hotel Sheraton Miramar, Viña del Mar

Los chicos habían volado más de 30 horas desde Corea a Chile, por lo que sus fans no sintieron el cansancio y prácticamente alojaban afuera del hotel Sheraton Miramar para poder divisarlos.

Una masa de hormonas gritaba y sacaba fotos a lo que se moviera dentro del hotel. Tanto era el ruido que los chicos de Super Junior tuitearon que no se atrevían a salir porque en un comienzo pensaban que los gritos eran debido a manifestaciones y no a su popularidad.

Luego preguntaron varias veces al personal del hotel si había algún otro famoso o futbolista alojado ahí, por la cantidad de gente y seguridad desplegada fuera del hotel.

Me encontré con miles de fans e incluso varias de las que había entrevistado en el Paseo Ahumada, y cual centro de investigación profesional, ya sabían en qué piso y a qué hora llegaban, por lo que se agruparon en la playa para cantarles, escribir mensajes en la arena, e incluso muchas hasta se metieron al mar.

El punto peak se generó con la salida de los chicos al balcón y, luego, cuando se metieron a la piscina, en donde las chicas casi se tiraban risco abajo para tomar alguna fotografía para fantasear después.

Luego de horas esta histeria el ambiente se fue calmando y las fans se sentaron a esperar por si alguien se resignaba a salir. Lo único que me impactó y en cierto modo me molestó (modo fan) fue que pasé por afuera del hotel a las 2am y había un grupo de chicas cantando y gritando afuera de la pieza de los coreanos, lo que desde mi punto de vista va más allá y es un poco falta de respeto.
Algo parecido a la histeria colectiva latina que se desató sobre el final del Music Bank: fanáticas que se colaron a los estacionamientos del hotel para ver a los chicos, pero no fue solo para verlos, sino que los agarraron, tironearon, rajaron poleras, les quitaron los lentes y uno de ellos hasta se llevó un beso no deseado.

Este comportamiento fue repudiado por miles de fans, sobre todo porque los chicos son de una cultura en donde esto es más que una falta de respeto y no sucede. Incluso apareció en diarios, ya que el evento terminó de mala manera con un desalojo policial.

Cuatro: ¡Music Bank!

Con tickets completamente agotados se llevaba a cabo en la Quinta Vergara el primer festival de Pop Coreano, Music Bank, el que nació como un programa de TV y que gracias a su éxito pudo llegar a nuestro país en formato de concierto.

Las chicas ya alojaban desde la noche anterior para obtener un buen asiento para el show. Miles de fanáticas hacían que la tradicional Quinta Vergara se repletara de enfervorizadas adolecentes que llegaron de todas partes de Chile e inclusive Latinoamerica para disfrutar de un show único en su estilo.

Para mi decepción, la conferencia de prensa fue cancelada en los últimos segundos y la producción prohibió todo tipo de cámaras y grabaciones del show. El trato fue bastante malo en este sentido para los miembros de los diversos medios, sobre todo cuando luego nos enteramos que algunos de los grupos dieron de todas formas entrevistas exclusivas a Mega.

Sin embargo, como fanática ya tenía mi entrada y al igual que las otras chicas, cuando las puertas de ingreso se abrieron cerca de las 17:30 de la tarde, entramos como manada al matadero y a eso de las 19 horas la Quinta Vergara estaba repleta y el escenario de carteles, luces, lienzos e incluso gigantografías de los ídolos se multiplicaban por mil.

Como sucedió con el concierto de JYJ, coreano que se asomara o paseara por ahí causaba sensación, sofoco, histeria, en pocas palabras todas las hormonas revolucionadas al máximo. Y esto fue aún mayor cuando pocos minutos de comenzar el festival arribó la tripulación del buque escuela surcoreana, invitados especiales por los 50 años de relación entre Chile y Corea del Sur, generando los gritos y revolución de las fanáticas que suertudamente habían ido a galería.

La producción había adelantado que los chicos iban a hacer presentaciones con homenajes a Chile y Latinoamérica, por lo que el show daba inicio con los seis grupos en el escenario y en simultáneo interpretando “Todos Juntos” de Los Jaivas.

Junto a los tres animadores coreanos, integrantes de los diversos grupos, estuvo la Miss Chile Natalie Chilet quien interactuó con el público como interlocutora.

Los primeros en aparecer fueron MBLAQ quienes interpretaron para decepción de las fans solo tres temas: la primera escena de histeria y llanto sobrenatural; luego fue el turno de las bellas y esculturales chicas de RaNia, las que destacaron más por sus sexies coreografías que por cantar: solo interpretaron dos temas.

Posteriormente siguieron las chicas de AfterSchool siendo gritadas por el público tras interpretar también solo tres canciones. Debo decir, todas las chicas coreanas son realmente de una genética privilegiada: piernas kilométricas revolucionaban las hormonas y causaban envidia y adoración al mismo tiempo.

Luego, el público enloqueció de alegría cuando los chicos sorprendieron presentando un cuadro de cueca, que todos los fans concordaron no es su fuerte, pero se apreció mucho el esfuerzo, luego fue el turno de la lambada brasileña, “Living la vida loca” de Ricky Martin y, para cerrar, la ya ultrafamosa canción de PSY “Gangnam Style”, haciendo a toda la quinta bailar y cantar.

Para cerrar el homenaje, el duo femenino Davichi interpretó el tema de Violeta Parra “Gracias a la Vida”; generando un asombro, ya que si bien las chicas no son muy conocidas como los otros grupos, la cantaron a la perfección demostrando su gran voz.

Lo que vino después se podría catalogar como lo más freak de la jornada, lo más raro que me ha tocado presenciar en un concierto. Se hizo un homenaje al rescate de los 33 mineros con una canción que se supone era “representativa“ del hecho: una canción de Elvis Presley.

A pesar de que nadie entendía nada (¿y por qué esto era representativo?) no importo mucho porque la gran voz y el sensual estilo del líder de CNBlue volvió loca a toda la Quinta. Luego introdujo a los chicos de su grupo cantando también tres canciones.

Lo que vino después fue la presentación de la banda más esperada del festival: Super Junior, quienes interpretaron cinco canciones, bromearon con la gigantografía de Leeteuk (líder de SJ) que llevó una de las fans, cerrando así una de las jornadas más llamativas en lo que a festivales en Chile se refiere.

Cinco: continuará…

A pesar de que terminaba el festival y los grupos volvían a su país, aún había muchos coreanos, pues los marinos que habían asistido al concierto, hicieron un desfile y presentaciones varias en Viña del Mar el sábado.

Al igual que en el concierto fueron todos unos rockstars: las chicas se tomarón en serio eso de buscar un marido coreano, ya que se sacaban miles de fotos, entregaban números de teléfonos y les gritaban cada dos segundo mijitos ricos, hicieron de este desfile todo un éxito y el momento de fama de cada uno de los coreanos presentes.

Al parecer, el Music Bank fue como una especie de prueba para ver qué tanto poder tenía este género en Chile y, de ser así, se pasó con honores. Muchos de los grupos tuitearon que el próximo año vendrán con conciertos individuales a nuestro país, ya que nunca se esperaron la recepción y el cariño de las fanáticas chilenas.

Los rumores dicen que para la alegría de muchos llegará un SM Town (mezcla de grupos de la agencia SM Entretainmet), conciertos individuales de Big Bang, 2NE1, Shinee, U-Kiss y un Súper show 5 de los chicos de Super Junior. Así que chicas y chicos a juntar dinero, ya que al parecer el año 2013 será el año de la explosión Kpop.

Music Bank Chile en cinco escalas

Sobre el autor:

Daniela Romero

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